lunes, 8 de mayo de 2017

I'm a mess, I'm sorry

-Hello?
Are u there?
listening?
I´m just trying to get in touch man
i´ve been so fucking....
So fucking down lately
Like...
I don´t know what´s happening
Im just tired all the time
Trying to sleep
I just...
I just lay there quiet
Can´t speak cause everyone around me is passed out
My fucking mind´s raging
Uh...
Hello?
I don´t even know why i called
I think it....
I think it migh be time for me to leave
Just call it quits
Im sick of this
It´s the same fucking day
Every day
I think i sleep
I can´t be sure though
It´s all the same now
Drink
Drink
Drink again
Im tired man
I think it ...
You don´t want to hear this
Im a mess 
Im sorry man
I just don´t know who to turn to
No one really hears me, you know?
I speak ...
At least i think i speak
But no ones hears me
I´ve said enough.
bip bip bip bip.....

martes, 2 de mayo de 2017

Me quedo.
Apuñalando la almohada
en busca de un lugar de reposo
en este inhabitable cuerpo.

Insistiendo en el abrazo
entre yo y el espejo
entre lo que soy y lo que me creo.

Anidando en el miedo
que aseguro su estancia en mi 
en mi abandono al viento.

Amanda la herida que abre 
pero me corta la respiración al frío
sólo soy un animal herido que sueña.

Me quedo por cómo discurre el amor en un
mundo tan vacío.
Me quedo por la sombra azul que has dejado al lado mío.
Por la añoranza.
Por la máscara que me quitas.
Por el mar que ruge.
Por la tierra en silencio.
Por la literatura que perdura.
Por la catarsis al verte.
Por la cascada de ilusión el verme sentir.
Me quedo por un montón de motivos y el más 
ilógico es que comprendes mi silencio hasta
dedicándote palabras.

domingo, 16 de abril de 2017

Nuestra felicidad

¿Qué ratones se empezaron a comer nuestra felicidad por las esquinas?
¿Fuiste tú? ¿Yo? ¿Ambos? ¿Ninguno?
Quizá no fue un alguien sino un qué.
¿Los celos? ¿El tiempo? ¿La desconfianza?
Sea como sea, para quitarnos el resquicio que nos queda tendrán que arrancarlo de mis dedos helados.

Once again

Cierro los ojos y la imagen vuelve a repetirse indefinidamente.
La misma mirada traviesa, la misma sonrisa tentadora, la misma puñalada acompañada de tu aliento de caramelo.
El dulzor del placer mezclado con lo agrio del dolor, y el sabor metálico de la sangre acompañando el cóctel.
No tengo muy claro cuánto tardará en explotar el sueño.
No sé cuándo el placer dejará de anulará el dolor continuo.
Pienso demasiado.
Lo siento, cabeza, creo que te volverá a tocar cerrarle las heridas a este corazón idiota.




'-Voy a pasarlo mal.
-¿Lo ves? Ahí está tu problema. 'Vas a...'. ¿Qué hay de tu presente?
-Mi presente es una mierda insípida. Prefiero vivir en un futuro doloroso, porque eso querrá decir que en algún momento habré disfrutado'

A tres metros bajo el alma

A tres metros bajo el alma, escondido en un rincón, un retazo de alegría mal disimulado.
Todos se ríen. ¿Qué puede hacer una chispa tan pequeña para iluminar un corazón en tinieblas?
Y de pronto una gota de amor como acelerante y los tejidos empiezan a arder con la fuerza de un volcán desatado y, como lava, la felicidad fluye incinerando cualquier otro sentimiento que encuentra a su paso.

(Lástima que la tristeza sea como el fénix, que siempre resurge de sus cenizas)

domingo, 2 de abril de 2017

Black and White

-Estás solo. Otra vez.
A estas alturas ya deberías estar acostumbrado, pero yo, que vivo en lo más profundo de tu corazón, noto que te duele.
¿Por qué no me abres la puerta?
Sé que prometiste que nunca liberarías los candados que me mantienen encerrado, pero podrías tener un poco de orgullo. A ti no puedo hacerte nada, pero sabes que podría destruir a todos aquellos que hacen que tu corazón sangre.
Dame poder. Dame fuerza. Dame un cuerpo.
¿No me oyes golpeando la puerta? ¿No sientes el suelo vibrando? Acepta de una vez que me necesitas, ¡porque me necesitas! Necesitas que alguien luche por ti, porque tú tienes un aura demasiado pura para hacerlo por ti mismo.
Pero eres demasiado orgulloso, y niegas necesitar ayuda. Parece como si no comprendieras que en este mundo ya no se puede vivir siendo un santo. Y, sinceramente, echo de menos sentir el sol sobre mi piel.
Solo te pido un instante. Eso es todo lo que necesitamos.
Después yo volveré a lo más profundo de tu corazón para pudrirme en soledad. Pero, por favor, déjame protegerte por última vez.
Por los viejos tiempos. Por ti. Por mí. Por nosotros...


+Estoy solo, como siempre.
Trato de convencerme de que es una parte más de mi vida, algo que no puedo cambiar. Pero me sigue doliendo el corazón cada vez que suspiro.
Pero no puedo dejarle salir.
No porque prometiera no hacerlo; muchas veces he roto mis promesas antes. Pero no puedo imaginar las consecuencias de dejarle libre. O quizá es que me las imagino demasiado bien.
Siento todo mi mundo temblando, amenazando con caerse. Esa puerta, esa pequeña puerta de siete candados, es lo único que mantiene mi vida en pie. Pero eso no me importa. Toda mi existencia es una enorme farsa, ¿qué pierdo si se rompe? Si hago esto... Si mantengo encerrada la oscuridad que antes me dominaba, no es por mí, sino por él.
Porque, a la luz del sol, las sombras multiplican su tamaño, y la débil cordura que le queda se perdería por siempre.
No debo vacilar, ni tan siquiera un instante. Porque eso es todo lo que necesita para terminar de lanzarse a lo más profundo del abismo.
Tuvimos buenos recuerdos, cuando yo no era tan brillante y él no era tan oscuro.
Por ellos. Por ti. Por mí. Por nosotros... has de quedarte donde estás.
-¿Por qué te marchaste? ¡Explícamelo!
-Estabas gritándome, pensé que era mejor dejarte sola...-susurra él, en la puerta, aún con las llaves en la mano.
-Si tan solo me escuchases mientras gritaba, sabrías que lo que intentaba echarte en cara era precisamente que me estabas dejando sola-replica Laura.
Lenta, muy lentamente, Juan extiende la mano, tratando de acariciarla, pero ella se aparta y le mira fríamente.
-No, ya es tarde para eso...-dice con un hilo de voz-. Necesitaba que te quedaras, que me abrazases muy fuerte y me dejaras llorar en tu hombro. Pero te fuiste, abriste la puerta y me dejaste sola con mis miedos.
-Te he dicho que no escuches esas voces, solo te hacen daño-susurra Juan, con los ojos llorosos.
-Sí, pero a veces el dolor es la única forma de aprender. Lo siento... Tus maletas están en nues... mi cuarto, deja ahí las llaves mientras te las traigo.




'-He tenido un sueño precioso...
-¿Y de qué iba?
-Da igual... A fin de cuentas era solo un sueño...'