domingo, 2 de abril de 2017

Black and White

-Estás solo. Otra vez.
A estas alturas ya deberías estar acostumbrado, pero yo, que vivo en lo más profundo de tu corazón, noto que te duele.
¿Por qué no me abres la puerta?
Sé que prometiste que nunca liberarías los candados que me mantienen encerrado, pero podrías tener un poco de orgullo. A ti no puedo hacerte nada, pero sabes que podría destruir a todos aquellos que hacen que tu corazón sangre.
Dame poder. Dame fuerza. Dame un cuerpo.
¿No me oyes golpeando la puerta? ¿No sientes el suelo vibrando? Acepta de una vez que me necesitas, ¡porque me necesitas! Necesitas que alguien luche por ti, porque tú tienes un aura demasiado pura para hacerlo por ti mismo.
Pero eres demasiado orgulloso, y niegas necesitar ayuda. Parece como si no comprendieras que en este mundo ya no se puede vivir siendo un santo. Y, sinceramente, echo de menos sentir el sol sobre mi piel.
Solo te pido un instante. Eso es todo lo que necesitamos.
Después yo volveré a lo más profundo de tu corazón para pudrirme en soledad. Pero, por favor, déjame protegerte por última vez.
Por los viejos tiempos. Por ti. Por mí. Por nosotros...


+Estoy solo, como siempre.
Trato de convencerme de que es una parte más de mi vida, algo que no puedo cambiar. Pero me sigue doliendo el corazón cada vez que suspiro.
Pero no puedo dejarle salir.
No porque prometiera no hacerlo; muchas veces he roto mis promesas antes. Pero no puedo imaginar las consecuencias de dejarle libre. O quizá es que me las imagino demasiado bien.
Siento todo mi mundo temblando, amenazando con caerse. Esa puerta, esa pequeña puerta de siete candados, es lo único que mantiene mi vida en pie. Pero eso no me importa. Toda mi existencia es una enorme farsa, ¿qué pierdo si se rompe? Si hago esto... Si mantengo encerrada la oscuridad que antes me dominaba, no es por mí, sino por él.
Porque, a la luz del sol, las sombras multiplican su tamaño, y la débil cordura que le queda se perdería por siempre.
No debo vacilar, ni tan siquiera un instante. Porque eso es todo lo que necesita para terminar de lanzarse a lo más profundo del abismo.
Tuvimos buenos recuerdos, cuando yo no era tan brillante y él no era tan oscuro.
Por ellos. Por ti. Por mí. Por nosotros... has de quedarte donde estás.

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