martes, 27 de octubre de 2015

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Yeah, things went wrong.
Your heart broke, your smile fled and your hopes died. Just one second and everything fell to pieces.
But the show must go on, isn't it?
Yes, it hurts, but you have no choice: walking or dying.
You're alone. Sad. Desperate. So what? Somebody already found the solution: pretending.
Convince everybody you're okay: smile, laugh, lie. Anything to make them think you're better, that you can support the pressure. Get their attention, their interest, their love. Make them believe you are GOD.
Then... Well, you won't be happy this way, but at least the wounds won't hurt you anymore. And I know it's enough for you right now.

viernes, 23 de octubre de 2015

Memorias suicidas y vidas que se hacen eternas

Los cadáveres descompuestos de recuerdos olvidados le rodean.
Memorias que no son suyas, dolores que no le pertenecen, secretos que nunca debió oír, siguen por la ciudad de las luces a aquel que vive en las sombras.
Él nunca se siente inseguro, él nunca falla, él nunca siente nada. Él siempre muestra una sonrisa al que se la pide, aunque no la sienta nunca, y carga con las penas que no le corresponden sin saber muy bien por qué.
Camina, camina sin parar, sin una sola pausa, llevando consigo un corazón que, por no estar vacío, acepta llevar lo que los demás corazones no quieren tener dentro.
Camina sin rumbo, sin destino, camina mirando al horizonte para ver si encuentra la estrella que le guíe a algún lugar donde el dolor que le pertenece por derecho pueda brotar en silencio. Pero en este mundo contaminado, las estrellas llenas de esperanza no se atreven a asomarse entre el humo de los coches y chimeneas.
Sabe que algún día tropezará, porque para huir de la luz trata de mantener los ojos mirando al cielo, pero ni siquiera ante semejante futuro se siente amenazado, sino que reza por una piedra en su camino que consiga abrirle la cabeza y termine con el suplicio de morir varias veces a diario.

martes, 20 de octubre de 2015

Sombras

¿De qué sirve escalar, si en la cima no te espera nadie?
Puedes estar en lo más alto, puedes estar a la altura de los mismísimos dioses, pequeño, y, a pesar de todo, seguirás ahogándote en lágrimas.
Da igual cuánto corras, cuán lejos vayas tratando de huir del mundo; lo que te atormenta surge de lo más profundo de ti, y nunca podrás quitártelo de encima.
Porque aquello a lo que más temes,pequeño, eso que te paraliza cuando llega la noche y te destruye el alma, eso eres tú.
Es tu verdadero yo: esa oscuridad que los espejos no saben reflejar, esa sombra de sonrisa pérfida que solo tú puedes ver, eso eres tú. Pequeño, no importa cuánto intentes negarlo, no importa si no lo aceptas, esa maldad innata no se va solo con fingir no verla. Pero claro que la ves, ¿verdad? Cada vez que bajas las defensas, ahí está, agazapada, susurrándote al oído, recordándote que no puedes echarla de ti. Por eso te ocultas, y levantas muros a tu alrededor, pretendiendo que nadie más que tú la vea.
Pero yo la veo, pequeño. Yo soy consciente en todo momento de esa oscuridad que podría destruirte en cualquier momento. Porque yo te conozco mejor que nadie. Yo te conozco mejor que tú mismo.
Mas, por favor, tiembla de miedo, pequeño, pues yo soy esa oscuridad y estoy aquí para conquistarte. Y ya deberías saber que yo nunca fallo cuando me propongo algo.

The darkness inside you

¿Crees que puedes ocultar tu miedo?
No, a mí no. Tengo práctica para ver el terror en los ojos de la gente, y a ti hace tiempo que te tengo ganas.
Quizá consigas engañar a los otros, porque están cegados por lo deslumbrante de tu sonrisa, pero a mí no. Tienes dudas.
¿Quién lo iba a decir? El perfecto, indestructible y autosuficiente ser de luz alberga oscuridad en su corazón. No sabes lo irónico que resulta.
Dijiste que no me necesitabas, que podías valerte por ti mismo. Pero ahora ya no estás tan seguro, y deseas que yo vuelva a estar a tu lado diciéndote qué debes hacer.
Me encantaría decir que llegas tarde, que ya que me desterraste de tu alma no mereces que te hable, pero prefiero acogerte y terminar de destruirte.
Oh, por favor, no trates de negarlo. Resultas patético cuando lo haces. Has perdido, acéptalo.
Te equivocaste de medio a medio al esconderme del mundo, porque quien tenía que desaparecer eras tú: el débil, sensible y estúpido ser brillante.
¡Yo merecía existir! En este mundo de tiburones, donde el más fuerte gana, son mis cualidades como sombra traicionera e insensible las que triunfan. ¿O acaso no se lleva el viento tus palabras? Mi veneno, por el contrario, es eterno.
Pero da igual, te perdono. Te perdono porque, con esta última lágrima, estás devolviéndome lo que desde el principio debió ser mío: el control completo sobre este cuerpo que yo convertiré en mi inexpugnable fortaleza de diamante.
Pero no temas. Te abandonaré en lo más profundo, y dejaré que tu odio crezca. Y cuando tú, la máxima representación de la luz, te conviertas en oscuridad, podrás volver a mi lado.
Serás... ¿Cómo decirlo? El trofeo que demuestra la superioridad del negro sobre el blanco.

Alone in the crowd

Siempre es más fácil sonreír que explicar por qué estás triste.
Solo es necesario ponerse la máscara el tiempo suficiente para que la gente pase de largo, y una vez están todos lejos dejar que las lágrimas te desborden los ojos.
Pero, por contradictorio que suene, duele ver que la gente pasa de largo sin preguntar nada, que se crean tu sonrisa sin dudar un instante. Quizá porque, siéndote tan evidente tu propia tristeza, no comprendes cómo los demás no pueden verla.
Aunque también es cierto que ser humano implica ser contradictorio, ¿no?
En el fondo, al ponernos la máscara, al fingir que las cosas van bien, pretendemos que aparezca alguien que note la diferencia. Que nos conozca lo suficiente para notar cuándo nuestra sonrisa es de verdad y cuándo la esbozamos para no preocupar a nadie.
Anhelamos que se nos acerque, nos mire fijamente a los ojos y nos pregunte por qué estamos tristes, y que insista aunque nos neguemos a contarlo. O, simplemente, ansiamos que nos abrace con fuerza y que no nos diga nada.
Y qué triste es comprobar que, después de tanto tiempo mintiendo, eres tan bueno al fingir que nadie duda de tu sonrisa.

domingo, 18 de octubre de 2015

Melancholia

Te echo de menos.
Dios, cuánto te echo de menos...
Supongo que es una tontería, ¿verdad? Echar de menos algo que nunca he tenido, algo que tal vez ni siquiera existe en realidad... Menuda pérdida de tiempo.
Pero, créeme, no puedo evitarlo.
Nadie en su sano juicio elegiría la nostalgia si pudiera no elegirla, ni siquiera yo. Aunque, bien pensado, no sé si puedo considerarme un ejemplo de cordura.
El caso es que llevo una temporada así, al acecho, buscándote detrás de cada esquina, por las calles de Madrid, al subir las escaleras... Últimamente hasta te busco entre las líneas de todos los libros de la biblioteca.
¿Desesperado? Tal vez.
Pero es que te necesito, ¿sabes? Necesito tus abrazos, tus caricias, tus besos. Necesito el tacto de tu piel bajo mis dedos, la dulzura de tus sonrisas, el brillo de tu mirada. Por necesitar necesito hasta tus mohines, y tu fruncir de cejas, y que te rías de mí con cariño.
Se suponía que esto no me iba a pasar a mí. Que yo era demasiado frío, demasiado duro, demasiado egoísta como para caer en una trampa tan burda y antigua como esta.
Y, sin embargo, yo también he sucumbido, y ahora me pesa el corazón como si me lo hubieran llenado de piedras, y te echo tanto de menos...
Lo peor es que todo podría arreglarse si te encontrase.
Bastaría con un choque a la salida del metro, o unos minutos en el mismo ascensor, o una lluvia precipitada que te arrastrase a mi portal. Un simple golpe de viento que dejase caer a mis pies tus apuntes de Biología sería suficiente.
Solo necesitaría una oportunidad, una ocasión perfecta para empezar a ser “nosotros”, una excusa para cogerte de la mano y trepar hasta tus pestañas, y entonces nunca más volverías a ser una sombra que se deshilacha si la miro demasiado fijamente. Serías terriblemente real, un ser de carne y hueso imposible de ignorar.
Serías la perfección, mi perfección. Única e intransferible, solo para mí. Un hombro en el que llorar, unos labios contra los que estallar todas las noches, unos ojos en los que sumergirme durante una pequeña eternidad. Serías un millar de instantes que compartir.
Me encantaría poder ignorarlo, en serio. Amordazarme el alma y fingir que sigo siendo indestructible. Pero después de tanto tiempo mirando al resto del mundo por encima del hombro, siempre alejado, siempre solo, siempre en las sombras, creo que la vida me ha reblandecido el alma y no puedo evitar que me duela todo al pensar que tal vez nunca lleguemos a encontrarnos.
Si pudiera resignarme... Joder, ¡cuánto desearía saber resignarme!
Pero, ¿cómo puedo explicarle a mi corazón que ni siquiera sé si existes sin que se rompa en mil pedazos? ¿Cómo convencer a mis ojos de no buscar los tuyos en todo momento? ¿Cómo decirle a mis oídos que no van a encontrar tu voz entre el ruido de la gente?
No puedo, no sé asesinar mis esperanzas e ilusiones a sangre fría y seguir tranquilamente con mi vida.
Tendré que aprender a vivir con esto. Acostumbrarme a creer que me gusta, que me divierte buscarte y que el corazón se me acelere cada vez que siento el fantasma de tus suspiros en la nuca. Tendré que descubrir cómo echarte de menos sin que eso me descomponga en una montaña de polvo y ceniza de sabor amargo, cómo soñar contigo sin que tu inexistencia me destruya a cada instante.
Y lo conseguiré, sé que lo haré, aunque me lleve siglos.
Al final aprenderé a descoser amaneceres y encerrarlos entre mis sábanas para que ahuyenten el frío que desprenden tus ausencias. Y tal vez así, algún día, puede que logre olvidar que una vez eché de menos el restallido de un corazón ajeno y la caricia de unos dedos recorriéndome el alma.

jueves, 8 de octubre de 2015

Siento un horrible dolor en el pecho, angustia , dolor, estoy olvidando a como quererme a mi mismo.

Recopilación de insultos pt 1

Ojala te pudras, Ladrón, Niñato, a ver si te mueres y nos haces un favor , Hijo de puta, Inútil, Vagabundo, No sirves para nada, 

Mi día a día.

Todavía me sigo sorprendiendo de como mi madre en 1 minuto me puede trastocar de tal manera, para volverme a sentir un inútil que no vale para nada, aparte claro esta de insultos varios, jalones de camisa y ropa tirada a la basura, en fin.     
Supongo que ya estoy acostumbrado y estas cosas me parecen normal y a la orden del día.
Tengo que salir de aquí YA.

lunes, 5 de octubre de 2015

Otoño

Miro como si estuviese esperando y el resto dejase de importar
cerré cada puerta que se quedó abierta, si preguntan por mi diles que no está
hoy todo lo ajeno a mi piel me molesta, discuto con mi malestar
de nada me sirve gritar para que vengas a ayudar acabas peor que quien la necesita
tengo la suerte de que la suerte cada dia me esquiva y que siga
traga saliva, ni una puta pizca de casualidad va a tener lo que consiga
me mata pensar que quiza no soy tan buen en esto... a sabiendas que no hay nada mas que ofreceros... demasiado de noche para hacerle caso a criterio 
de que le sirvio hayar petroleo dinero y diamantes al hombre sediento, tras una semana perdido en mitad del desierto, y asi es que me siento, que pasen los dias mas ganas tendre de que el mundo me dure un almuerzo, lo prometo, no tiene sabor la victoria si se consigue sin esfuerzo
deshice los lazos creados por mi en el pasado que no me dejaban avanzar.. mi coraza pesaba, inclinó mi cabeza y mi vida.
aquí no te sirve rezar, somos la presa y dios salió de caza, cada segundo que pasa resulta el doble de mortal
miro el espejo y no hay dudas, digo conmigo no creo en que puedas, que tal si cuidas mas a quien te quiso de verdad y en vez de pirarte al cagarla te quedas.. no ayuda otro dia de ausencias, de amores de urgencia, se ruega preservar la poca armonia que queda en lo que queda de esta lugar
me da por pensar y se libra dentro de mi cuerpo la tercera guerra mundial, pero la se llevar, .igual que no afecta a la vibora su veneno y es letal
todo esta fatal, al menos hasta donde alcanza mi vista… luego se despierta y no hay ruinas tan solo un techo que limita, oprime mi pecho, mi cuarto el final de un agujero negro, yo los restos de alguna galaxia suicida…
estare por la primera fila cuando el cielo vaya a estallar, siempre odié las putas despedidas
a veces me pierdo y ni a mi me he querido avisar.

sábado, 3 de octubre de 2015

Insomnio con delirios.

El universo está en constante expansión y con ello sus dimensiones, en nuestro realidad conocemos
la altura, la anchura y la longitud, las tres dimensiones del espacio que con el tiempo dan un total de 4 dimensiones observables.
No podemos viajar en el tiempo, ya que nuestro planeta es siempre lineal y hacia delante, no lo conocemos de otra forma.
Hubo un hombre hace ya unas décadas, que tomando medidas con su telescopio, demostró que la expansión del universo ahora es mas lenta que hace mil millones de años, esto lleva a la teoría de que la expansión no es infinita.
Imagina que estiras una goma elástica, cuando no puedes tirar mas de ella, la sueltas y esta se contrae, se comprime de nuevo, esta es la teoría del big crunch, según la cual la expansión en algún momento revertirá la marcha hasta que todos los elementos que conforman el universo y toda la materia se comprima en una singularidad espacio-temporal
Lo que quiero decir con esto amor, que el tiempo como lo conocemos ocurrirá justo del revés y volveremos a vivirnos, de fin a principio, de la ultima caricia de despedida, a la tímida primera, de la amarga soledad, a la agridulce ignorancia de tu existencia, de la luz en el túnel, a la oscuridad de nuestro cuarto.
Hay tantas cosas que no hemos vivido aun.
Hay quien ofrece que la teoría del universo es filante y dice que después del big crunch, tendrá lugar un nuevo big bang y no se cuantas posibilidades nos presenta la física cuantica, de que todo vuelva ocurrir según está pasando.
Pero de verdad espero, que todas las mariposas den entonces todos los aleteos que han hecho falta, para que estemos aquí y ahora.