sábado, 28 de agosto de 2021

Te he llorado más que a nadie y todavía sigo con los ojos húmedos, los labios me arden en memoria de tus breves besos cálidos, como puede doler tanto y a la vez gustarme, bañarme en mi llanto parece no ser bastante, me pregunto cuándo podré dejar de escribirte cuando no te escribo siento que no creo arte.

Y aún así no tengo recuerdos tristes, como tu sonrisa el primer día que me viste,
lloro cuando río pensando en tus chistes, lloro sin reirme por los besos que me diste.

Y ojalá hubiesen sido infinitos pero el amor vitalicio tan solo es un mito,
tonto de mi creyendo en cuentos de hadas, efímeros pero bonitos.