miércoles, 21 de septiembre de 2016

Razón y corazón

El final está cerca, ¿o acaso no lo sientes?
La realidad se desquebraja (¿o es mi vida un sueño y por tanto lo roto es ilusión?), las manecillas del reloj se doblan, la brújula pierde el norte.
Tu barco se aproxima al mío, y esta parece ser la batalla última.
Sentimientos contra razón.
De pasión cargadas, vuelan balas por doquier, buscando destrozar el casco de mi barco.
Al tiempo, surcan el estático aire flechas ardientes con pretensión a ser infiernos contenidos.
Uno de los dos va a caer, ¿no lo hueles en el aire?
Corazón contra cerebro.
En tierra, las apuestas se ponen del lado del enorme transatlántico de la inteligencia.
Desmesurada batalla la que en este mar se libra. Nadie puede quedar vivo, y o bien el dolor se va, o el amor planta sus anclas y echa raíces hasta contaminar del todo este pequeño corazón de apariencia indestructible.
La armada invencible, la razón conquistadora, gana de nuevo esta batalla. Pero esta vez los daños se extienden a tierra.
La guerra ha terminado. Los sentimientos han muerto. Y el corazón de hielo ha detenido sus latidos para siempre.



'-Por ti, conquistaría el mundo, lo envolvería en papel de regalo y te lo daría en bandeja.
-¿Y para qué quiero yo millones de personas si me basta con tenerte cerca?'

No hay comentarios:

Publicar un comentario