lunes, 30 de diciembre de 2013

Aideu, mon petit chérie, adieu

¿Por qué te marchaste? ¿Quién te lo pidió? ¿Quién te dio permiso?
No fui yo. Yo te pedí que te quedases, yo necesitaba que te quedases.
Incluso te até a mi corazón para evitarlo, pero querías irte con tanta fuerza que te lo llevaste contigo.
¿Tan malo era estar conmigo?
Creí que eras feliz, que yo podía hacerte feliz.
Pero si no pude hacerte feliz supongo que lo mejor fue eso, que el equivocado soy yo.
Que no tengo derecho a odiarte, que no tendría que dolerme. Que mejor fue romperme las ilusiones cuando aún no eran definitivas que no más tarde.
Pero si pudiese controlar mis sentimientos tampoco se me habría ocurrido nunca quererte.
Y si algún día me devuelves el corazón que te llevaste me encargaré de reconstruirlo para poder volver a quererte encondiciones.

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