sábado, 31 de mayo de 2014


PD: Te quiero

Tu me importas
muchísimo
Ya mi manera yo te quiero
y no quiero hacerte daño
Solo se que necesito espacio
No se que pasará despues
quizás con el tiempo, quien sabe, nadie lo sabe
pero en este momento, necesito que me des espacio.

Esta bien, te daré todo el espacio que necesites
pero no quiero que rompas conmigo

Ahora tengo que irme....

Por favor
Espera,espera
¿No iras a dejarme así?
¿que tal si te quedas un rato mas y hablamos?

No puedo...


Ya se hizo tarde, lo sabes, 
me duele que no funcionase quererte, 
que todas las calles donde nos besamos 
dibujan recuerdos que hoy borra tu mente 
me siento tan tonto de tanto creerte, 
de tanto pensar que me ibas a ser fiel 
de días y noches queriendo comerte 
quién prometió un para siempre y mintió, 
quién lo olvidó y me rompió el corazón, 
quién me brindó su calor 
y dejó la ilusión apartada que ataba este amor 
y por más que te demostré y que luché por lo nuestro 
no conseguí tu sonrisa y lo siento 
solo pretendía saber que eras mía 
y que no querías otros besos. 
Sabes que te lo di todo 
y que yo no sería capaz de dañarte, 
que débil, que frágil, que fácil dañarme, 
que imbécil que me haces sentir por buscarte, 
por no valorarme y por darme cuenta tan tarde 
que nunca quisiste quedarte. 
Y me odio por todo lo que hice por ti, 
lo que prometí y lo que fui, 
lo que sentí no valía, 
maldito el día que no pensé en mí. 
Tía te odio, en mi folio te escribo, 
que tonto que he sido callando, 
luchando, sufriendo, pensando 
que era tu motivo y recibo tu adiós, 
ya no hay más que decir. 
Sé que no vales la pena, 
si voy a luchar será por quien me quiera 
y no juega conmigo, he perdido mi tiempo 
esas noches en vela dándotelo todo y tu nada, 
que pena, no mereces que te escriba 
y ya vendrá otra que si que valore mis besos 
y quiera quedarse a mi vera. 
Vete y no vuelvas jamás, 
busca otro perro que vaya detrás, 
madura y aprende que el hecho de estar 
con una persona significa amar. 
No te preocupó si lloraba o si estaba pasándolo mal, 
no repitas que me quieres 
se vio de verdad lo que sientes, 
que suerte la mía 
de darme cuenta de lo poco que vales. 
Y ojalá te vaya mal y ten den lo que tú a mí, 
verás lo que es sufrir y llores y grites 
y nadie te abrace y no tengas ya nada que hacer, 
te gire la cara, te ignore, 
te deje sin explicaciones 
te olvide y se vaya con otra 
y te sientas imbécil 
verás si es difícil salir otra vez. 
 no voy a estar triste 
por alguien que no me supo valorar 
y deja de prometer cosas que nunca cumpliste, 
eras diferente dijiste, otra vez que mentiste, 
no pienso escribirte de nuevo, 
que te escriba el otro y que tonto fui al confiar. 

A toda tía le gusta que le escriban ¿no? 
pues esta es la que tú te mereces 
tu misma lo conseguiste, enhorabuena 
y si estoy siendo duro más dura fuiste tú, que lo sepas. 

viernes, 30 de mayo de 2014

Nada más que prometerme

Soy así lo reconozco, preso de mi orgullo 
perdí tanto y ni lo busco, me ofusco 
cuando pierdo la esperanza, es a menudo 
y me refugio en folios blancos, donde aguanto el llanto 
y plasmo mi enemistad con el mundo 
y receto letras a cada hora para quien llora de más, 
y más ahora que este corazón no me perdona 
y no hay doctora que lo cure, 
que me jure que funciona con la fuerza de sus besos 
y no de esos que se cansan y traicionan. 
Cuando te quiera no me debas nada, 
demuestra con hechos lo que sientes sino quédate callada. 
A cada madrugada escribo y me relajo 
si me olvido de ralladas del motivo 
que me falta en esta cama. 
Y pido sólo una tía que me quiera tal cual, 
será imposible, quizás no deba de estar esperando, 
trato de pensar de vez en cuando que no necesito 
al lado a nadie que me entienda, pero yo sólo me engaño. 
Soy lo que pienso y lo que escribo, 
he aprendido a no confiar 
a pensar bien lo que digo 
¡a contar a los amigos con los dedos de la cara! 
a no hacer nada que me lleve a la nostalgia 
de los fallos cometidos. 
Hago letras porque me sale, 
porque me vale y porque vale de diario 
y en él pago cada noche, es la clave 
de que me mantenga fuerte 
y de que marche cada vez que necesito 
sus páginas con mis frases. 
Intento ver el lado bueno lo prometo, 
el destino no lo pone fácil, para mi es un reto, 
pensar que todo va a salir bien cuando no 
tengo ni un motivo, pero sigo, 
mi coraje es mi amuleto. 
A veces siento que no hay nada que hacer, 
sólo quedamos yo y mi fe, pero tan fuertes como siempre. 
¿Y quién no ha escrito en un papel lo que sentía? 
Y qué manía cada día que intenté cambiar mi suerte. 
Ahora sé de qué padezco, 
sé lo que merezco y lo que siento, 
sé que lo que ofrezco no es mi tiempo, 
sé que es raro no ser como el resto. 
Me rallo si te fallo pero no huyo no yo no soy de esos, 
me arrepiento de tanto, pero que tonto, si no puedo 
cambiar el pasado paso hasta de hacerlo, 
prefiero ser yo mismo, no voy a cambiar mi rumbo 
y si me hundo saldré a flote, no pienso reconocerlo. 
Voy a dejar todas mis ganas apartadas, 
quizás alguien reviva de esta ceniza en las llamas, 
dejé de esperar llamadas que no llegan 
y condenan al olvido hasta la prueba porque 
quema no ser nada. 
Somos el humo de tu último cigarro, 
el culo de esta botella que en mi mano refleja 
la tristeza de no verte aquí a mi lado 
y que ya no queda tiempo pa' olvidarnos. 
No tengo nada más que decirme y sigo firme, 
nada más que prometerme que ser fuerte 
y que soy libre para ser lo que desee, 
que la vida es un regalo y aunque no esté acompañado 
pienso llevarla con ganas, sólo se vive una vez. 
Y que debes valorarte para que lo hagan después, 
y saber que a veces ganas y otras debes de perder, 
y aprender de los errores y no volver a caer 
otra vez en esa trampa y en sus armas de mujer.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Agujeros en mi armazón de titanio

No sé qué duele más, sinceramente.
Estar enamorado de ti dolía, mucho, el corazón se me fundía con cada palabra de tus labios, y necesitaba hablar contigo casi tanto como respirar.
Pero dejar de quererte tampoco es fácil.
De pronto me encuentro un enorme vacío en mi corazón que parece ser que nadie es capaz de llenar, por mucho que lo intenten, un agujero que solo me trae dolor y angustia. ¿Te eché de mi corazón demasiado pronto? ¿Lo hice demasiado tarde?
Las dudas se amontonan en mi mente que, bloqueada, abandona semejante barco dirigido entonces por un corazón perdido.
Busco a alguien que me diga qué hacer, que me pregunte por qué no sonrío y me dé razones para hacerlo, necesito desesperadamente un parche con el que tapar el agujero para poder pensar cómo evitar que este corazón mío, y todos sus sentimientos, se vayan a pique, pero ni siquiera tu recuerdo es lo suficientemente grande como para tapar el vacío que dejaste al irte.
¿Te quise demasiado? ¿O fue demasiado poco? Quizá puse muchas esperanzas sin fundamento en un capricho y lo confundí con amor, y cuando se desvaneció el deseo me quedé con un palmo de narices y el dilatado sentimiento, enfriado entonces, volvió a su tamaño justo.
Pero ahora no soy capaz de subir la temperatura de mi corazón para volver a aumentarlo, se quedó así, como un capricho.
¿Podré volver a enamorarme? ¿Alguna vez me he enamorado? Quizá a partir de ahora, por miedo a tener otro hueco tan grande en mi vida, no me permita pensar que estoy enamorado ni cuando lo esté, no vaya a ser que fuere capricho y no sentimiento verdadero.
No lo sé, son demasiadas dudas, y mientras intento resolverlas todos mis sentimientos se suben en los botes salvavidas y huyen a lugares mejores.
Y cada vez más solo y más vacío, y más estúpido me siento, y al final creo que dejaré que mi corazón se hunda y me hundiré con él.
Tu amor podría haberme servido de salvavidas, pero ya lo utilizaste para salvar a quien te importaba realmente. Y no me quejo.
Mejor un capricho sin recibir nada que recibir a cambio amor verdadero. Porque entonces el hueco se habría hecho en tu barco, y seas capricho o amor, nunca me permitiría hacerte daño
.

Esta vez no.

Tengo plantadas en el corazón varios recuerdos de tu cara, esperando buena cosecha de amor que, muy probablemente, se me pudra.
Podría congelarlo, hacer que los sentimientos se quedasen mudos en lo más hondo y dejar que mi mente, fría y lógica, controlase mis dudas y las mantuviese a raya.
Sí, podría hacerlo, podría volver a ser cobarde y recurrir a lo de siempre, y por miedo a amar engañarme a mí mismo hasta dejar de quererte.
Podría retroceder varios metros hasta llegar a algún lugar seguro.
Sin embargo no voy a hacerlo.
Esta vez, si decido dejar que me atravieses el corazón a balazos, será cosa mía.
Y si se me pudren los sentimientos y nunca más vuelvo a querer a nadie como a ti, lo mismo.
Tengo derecho a no ser feliz.