Tengo plantadas en el corazón varios recuerdos de tu cara, esperando buena cosecha de amor que, muy probablemente, se me pudra.
Podría congelarlo, hacer que los sentimientos se quedasen mudos en lo más hondo y dejar que mi mente, fría y lógica, controlase mis dudas y las mantuviese a raya.
Sí, podría hacerlo, podría volver a ser cobarde y recurrir a lo de siempre, y por miedo a amar engañarme a mí mismo hasta dejar de quererte.
Podría retroceder varios metros hasta llegar a algún lugar seguro.
Sin embargo no voy a hacerlo.
Esta vez, si decido dejar que me atravieses el corazón a balazos, será cosa mía.
Y si se me pudren los sentimientos y nunca más vuelvo a querer a nadie como a ti, lo mismo.
Tengo derecho a no ser feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario