sábado, 28 de agosto de 2021

Te he llorado más que a nadie y todavía sigo con los ojos húmedos, los labios me arden en memoria de tus breves besos cálidos, como puede doler tanto y a la vez gustarme, bañarme en mi llanto parece no ser bastante, me pregunto cuándo podré dejar de escribirte cuando no te escribo siento que no creo arte.

Y aún así no tengo recuerdos tristes, como tu sonrisa el primer día que me viste,
lloro cuando río pensando en tus chistes, lloro sin reirme por los besos que me diste.

Y ojalá hubiesen sido infinitos pero el amor vitalicio tan solo es un mito,
tonto de mi creyendo en cuentos de hadas, efímeros pero bonitos.

domingo, 24 de mayo de 2020

La frase que más escucho estos días que me repite todo el mundo es "Quierete mas".

domingo, 29 de diciembre de 2019

I’m a mess, I don’t understand the way I feel, I don’t know, I can’t explain it.... I’m tired that’s all I know I’m tired....

Me declaro, inocente.

Me declaro inocente, 
de enredar mis dedos entre tu pelo.
Inocente,
de decirte palabras subidas de tono, no aptas para todos los oídos.
Inocente,
de acariciarte donde nadie más llega.
Inocente,
de recitarte versos inconexos mientras nuestras lenguas tartamudean entre besos.
Inocente,
de mojarte el alma entre susurros.
Inocente,
de devorarte como el mejor plato del mundo.
Inocente,
de sacar tu verdadero yo.
Me declaro inocente,
de desearte.
Me declaro inocente.
Ahora,
y,
siempre.

sábado, 7 de septiembre de 2019

Dead again.

Hoy he vuelto a morir.
Para la mayoría de personas morir es una experiencia única, un camino sin retorno, el punto final que termina con su vida. Para mí, por desgracia, es una realidad habitual, tan habitual que he llegado a acostumbrarme.
A veces es cuestión de apenas un segundo, un desasosiego abrumador que me nubla la mirada y me perfora el corazón, un instante de inexistencia absoluta. Otras veces puede durar horas, incluso días, durante las cuales dejo de ser yo y observo desde dentro de esta prisión viviente las acciones de un cuerpo que ya no controlo.

Lo peor es que no hay un aviso, ningún tipo de advertencia.
Puedo estar dando una vuelta o perdido en medio de un montón de gente y de pronto el recuerdo se escapa de lo más profundo de mi memoria y me golpea tan fuerte que la sangre se me congela en las venas y no consigo ni respirar.
Durante una milésima parte de lo que dura un suspiro la luz me absorbe, se me clava en las retinas y me apuñala el alma, y entonces me arroja a una negrura absoluta y espesa, viscosa como la brea, y solo puedo hundirme más y más profundo, dejando atrás cualquier atisbo de vida. Me descubro sumergiéndome en la oscuridad insondable antes lleno y que ahora se ha convertido en un agujero negro sin final, comprimiéndome hasta romperme los sentimientos y aplastarme las palabras contra mis labios.
Al principio intenté luchar. Las primeras veces intenté nadar, salir a flote y dar una bocanada de aire; intenté huir. Pronto aprendí que no puedes salir de las sombras si las sombras no quieren que salgas, así que empecé a dejarme arrastrar sin ofrecer resistencia hasta ese lugar donde los latidos de mi corazón no son más que un metrónomo lejano.
Odio este sitio, donde quiera que esté. Odio esta calma estática que parece zumbar, odio el aire lleno de un silencio inquebrantable, y odio las tinieblas de seda negra que te acarician las cicatrices. Odio cada centímetro cúbico de esta nada tan absoluta, tan infinita, y odio la belleza morbosa adherida a este lugar ajeno a la realidad que solo una mente enferma y corrupta como la mía lograría descifrar detrás de cada vacío abismal.
Y por encima de todo lo demás odio estar atado, encadenado a la melodía cadenciosa de los silencios que me estallan en los tímpanos mientras espero a que las sombras se disuelvan y una chispa, un reflejo imperfecto de la luz real levante el velo de esta noche sin estrellas y me libere. Odio saber que, sin importar cuántas veces la aurora venga a rescatarme, volveré a caer en las mismas tinieblas.
Daría lo que fuera por salir de aquí con la certeza de no tener que regresar, pero las cadenas de la muerte nunca se sueltan del todo, nunca abren sus fauces cuando han alcanzado una presa. Sé que me dejarán salir con la misma seguridad con la que sé que me volverán a arrastrar hasta su núcleo.
Así que, ¿por qué luchar? ¿Por qué resistirse?
Me he acostumbrado a morir de vez en cuando. Me dejé atraer por la promesa de bucear en las profundidades abisales.
Creo que he perdido la cuenta de las veces que he deseado desaparecer, si lees bien , desaparecer , irme, dejar, perder,olvidar,ser olvidado.
Supongo que para la gente que se queda no sería dificil hacer como si nada sin mi, he pensando eso millones de veces y se que tengo la razón.
Precisamente hoy es uno de esos días en los que me he despertado y no he encontrado sentido a nada, he abierto los ojos y desde el primer momento he pensando que me tenía que haber quedado ahí , dormido, donde los problemas no parecen existir o si mas no, desaparecen durante un rato.
Parece que hoy me he despertado para meter la pata constantemente y para que nada me salga bien y ese sentimiento de impotencia de no poder hacer nada puede conmigo.

¿No os a pasado nunca en los que solo hay días que necesitáis llorar?
Dias en los que sabes que a la mínima que te digan algo vas a notar que los ojos te brillan mas que nunca por esas ganas tontas de llorar, lo peor de todo no es llorar, lo peor es no tener a nadie que te diga que dejes de hacerlo, no tener a nadie que te diga "limpiate la cara y demuestra que puedes con todo" aunque sea mentira

martes, 9 de julio de 2019

I think that I've been dead since the start / Haven't felt so much inside my heart / But I don't even care no more / I'm gonna dance until I end up on the floor / Yeah /

viernes, 5 de julio de 2019

Souvenir de Nueva York.

Algunas personas son como las grandes ciudades, algo así como nueva york. Están llenas de rascacielos enormes, de parques, de sitios increíbles donde sacarse un millón de fotos y presumir de ello... hay turistas que incluso sueñan con poder ir, recorrer la distancia que haga falta, dejarse el dinero necesario con tal de estar allí. Tienen tanta ilusión por ir y visitarla que si fuera por ellos se quedarían para siempre, es como que hasta lo prometen. ¡No me iré jamás! no hay ningún sitio como tú... y así durante el tiempo que haga falta hasta que surge la oportunidad de ir El primer día es sencillamente magico, no para de fluir la ilusión entre ellos 2, la ciudad por creer que esa persona se quedará por siempre creyendo lo que dijo, y ese turista por haber visitado esa ciudad que tanto le encanta sin ni siquiera haberla visto antes, mas que por unas fotos y 4 comentarios. Se sienten tan unidos que hasta se ilusionan. Pasan los días y algo ha cambiado, ya no hay tanta magia entre ellos 2, la ciudad no tiene nada mas que ofrecer, puede que a las 7 de la tarde no ocurra nada en la quinta avenida, puede que a las 7 y 1 minuto empiece la historia de amor mas bonita que jamas habra, y puede que a las 7 y 2 minutos haya algun atraco en cualquier tienda, pero al fin y al cabo siempre tiene las mismas calles, las mismas zonas, los mismos sitios a los que ir.. El turista se da cuenta de que lo que realmente buscaba era desconectar de otro pueblo, que lo de allí sólo era para pasar unos días, se da cuenta de que solo le interesaba visitar central park, el empire state, y times square... lo demas le daba igual. Y seguramente hasta se agobiara por tanto trafico, tantas personas, tanto ruido... yo, se podria decir que estoy buscando a la turista que encuentre el encanto suficiente entre mis calles y avenidas.. saber como funcionan, como tratarlas, saber de las zonas que le pegan mil vueltas a esos sitios que viene a visitar todo el mundo, pero que nadie sabe que existen.

Pienso que el amor es algo así, el turista se va y la ciudad no puede hacer nada mas que quedarse quieta y esperar que en uno de esos cientos de aviones que llegan todos los días, esté el turista de su vida, alguien deseando perderse en tí.
Mientras tanto...., mientras tanto solo queda aguantar...., aguantar y no derrumbarse
porque cuando llegue ese persona, ese turista
¿Nos tiene que ver bonitos no?.

Brújulas sin norte que sólo saben de codesordenadas

Hay sitios increíbles en cada ciudad, sitios que parecen esconderse de todo el mundo hasta el punto en el que se piensa que ni existen, incluso para las personas que viven a unos minutos de ellos. Soy de esas personas que adoran descubrir caminos nuevos, pero que siempre acaban yendo por el mismo hasta el punto de preguntarse por qué no cambian las vistas… y creen que la solución debe ser continuar hacia delante. Pasé por el lado de uno de esos sitios durante años sin darme cuenta… resulta que la solución a querer encontrar algo nuevo estaba en el camino que recorría siempre, pero no sabía que estaba ahí. Quizá todo esté lleno de soluciones… pero primero tenemos que aprender a mirarlas. Eso me hace pensar que los trenes no pasan solo una vez, sino que se esperan a que estés preparado, a que te subas, y ya habra tiempo de partir. Un día me atreví a explorar, con el miedo a perderme entre tanto camino secundario sin señalizar, sin saber muy bien dónde me estaba metiendo, que podría pasarme cualquier cosa en un sitio donde no había más personas… Me encontré con mil ramas bloqueando el paso, mil insectos, mil baches… todo tipo de molestias que sólo animaban a dar media vuelta e irse porque no parecía estar yendo a ningún sitio, aquello no tenía final... Pero lo aguanté y seguí. Lo peor es que había llovido aunque hiciera sol… el camino se había vuelto más peligroso al llenarse de barro y charcos con los que no paraba de resbalar, sudar y mancharme de tierra. Acabé hecho un desastre… y todo por un sitio que no sabía si me iba a gustar, ni si existia. Al final llegué al centro de aquel lugar… completamente vacío, pero increíblemente bonito. Nada que ver con el caos que encontré para tener que llegar hasta el. Por un momento dejé de tener miedo a aquella soledad, y es más, me encantaba ser el unico con valor suficiente para enfrentarme a ella. Empezaba a sentir que no pintaba nada allí, yo estaba completamente sucio y no tenía mucho más que la sed de aventura como equipaje… pero creo que ese tipo de lugares valoran más a alguien dispuesto a acabar así, que a una cara bonita y sin despeinar. Al menos los que no están podridos por dentro. Terminé queriendome ir… y aunque siempre lo recuerde como un sitio precioso, no estaba hecho para quedarme alli por siempre. Tomé otro camino distinto al anterior, ya que no estaba dispuesto a pasar por lo de antes… el de salida parecía ser más sencillo, sin complicaciones y en línea recta… de nuevo con la incertidumbre de saber donde me acabaría llevando… le eché valor y seguí pese al cansancio y las heridas... Acabe donde siempre, donde antes de empezar esta aventura. Creo que deberíamos perderle miedo a entrar en caminos que no conocemos, por muy horribles que sean y por muy vacios que esten… eso no significa nada, pueden llevar a lugares que parecian no existir desde cualquier ventana de la ciudad. Estoy seguro de que los lugares mas bonitos no tienen caminos fáciles, sólo necesitamos caminar. Caminar por cualquier parte del mundo hasta encontrar una sola solucion… al fin y al cabo todos los caminos llevan a roma. Mi libro favorito dice que se sobrevive a todo, a todo menos a lo último… asi que no hay mucho que temer. Quien diga que perderse a proposito es cosa de locos no tiene ni idea sobre el amor… por cierto, llevo casi 4 minutos hablando de corazones.

jueves, 30 de mayo de 2019

Cigarrillos



Intento convencerme de que to va bien, que todo marcha pese a saber que nada de lo que quise me acompaña y mirame no se muy bien lo que me depara mañana solo se que son las 12 de otro dia que no acaba y es que me cansé de esperar de creer que por fin algo va a cambiar estoy sacando fuerzas de flaqueza y de veras que no sirve de nada ayer tenia claro mi futuro hoy busco algo por lo que avanzar Al menos siempre queda la esperanza de que encuentre el valor que falta para respirar y aunque nunca mas amanezca el sol desde mi ventana no impide que pueda ver la luna brillar estoy intentando mantener la fe me dijeron que es la que mueve montañas de momento me conformo con que haga sentir de nuevo a un corazon lleno de telarañas no termino de entender por que me cuesta aceptar que nunca fuí nada que haga lo que haga no habra nadie ya capaz de quitarme esta sensacion que me daña es otra noche en la que siento que estoy solo y solo voy a estar quizá la culpa es mía por soñar mas de la cuenta por creer que siempre será primavera en esta guerra mental que no me deja pensar con claridad apenas el dilema de crecer o de seguir siendo ese crio sin problemas y es que vaya donde vaya siempre van a estar detras de mi da igual donde me esconda se vuelve imposible huir y es que no encuentro forma o truco yo que surqué mares sin dormir la historia de otro idiota al que nunca se le se enseño a vivir..

jueves, 16 de mayo de 2019

I Don´t trust myself

Quizá sea verdad.
Quizá, pretendiendo alejarme del mundo, me alejé de mi pasado y me construí uno nuevo.
Pensé que sería más fácil, y al principio fue así. Sí, mis ojos se apagaron y mis sonrisas dejaron de ser sinceras, pero al menos no me dolía al respirar ni me pesaban los sentimientos a la espalda.
Desde entonces, sin embargo, las cosas han dejado de ser divertidas progresivamente.
Ahora me cuesta hasta recordar un instante cualquiera de hace uno o dos años, no digamos ya de mi infancia. Los rostros de mi pasado se han deformado en mi memoria, y a veces me sorprendo mirando fotos durante horas, preguntándome quiénes serán los pequeños que aparecen en ellas.
La cabeza me juega malas pasadas, me mareo, me caigo, o me quedo embobado durante horas mirando al infinito, como buscando la respuesta a una pregunta que ni siquiera he formulado. Ya apenas puedo dormir, acosado por sueños vacíos de pasados moribundos que, definitivamente, no puedo considerar míos. Me revuelvo, envuelto en sábanas empalagosamente cálidas que huelen a nada, muriéndome de frío en lo más profundo del infierno. Salgo a la calle con sudadera en pleno julio, o en manga corta en diciembre, y mi cuerpo, estable, niega las temperaturas que el termómetro marca.
Se me escapan los segundos, los minutos y horas, el tiempo se pierde en una enorme vorágine oscura y me deja con la amarga sensación de que no podré recuperarlo nunca, sin importar cuán rápido camine, tratando de ahorrar algún precioso segundo que, al final, siempre acaba cayendo al agujero.
Quiero llorar y, literalmente, no puedo; deseo enamorarme, pero mi corazón consume el sentimiento; ansío volver a confiar, pero la realidad no deja de ser cruel y destructiva. Y ni siquiera puedo sentir envidia de aquellos que lo ven todo en rosa, pues pronto veo que, mientras ellos caminan con los ojos cerrados, caen una y otra vez.
Durante un instante, siento la imperiosa necesidad de sentir algo, pero el instante que le sigue proclama que el anterior nunca existió, y mi memoria, corrompida por las promesas de no cargar con recuerdos dolorosos proferidas por mi corazón de hielo, le cree.
No importa cuántos años me queden. No importa si vivo hasta los cincuenta, los cien o los tres mil. Si solo recuerdo un mes de mi vida, no se me quitará de encima la sensación de estar muriendo joven.

martes, 26 de marzo de 2019

Agujeros negros que se disfrazan de pupilas

Por las veces que lo tuve y lo disfruté como quien no sabe que se va a marchar… aunque lo acabe haciendo de la noche a la mañana. Todo lo bonito tiene la puta manía de acabarse… y yo de escribir un Desaparece en el vaho que dejo en los cristales cuando lo hace. No sé para quién van dirigidos, pero siempre soy yo el que les acaba haciendo caso porque el recuerdo sigue visitandome.
Empiezo a pensar que esto de desaparecer es la única forma eficaz que tengo de aprender, siempre hacia un lugar que ni yo mismo sepa que exista, sin avisos para evitar seguirme. Y me guardo entre sábanas esperando no estropearme mientras esté fuera aunque dentro de ellas crea que no puedo estar más roto. Siempre que vuelvo noto que soy alguien completamente distinto. Como si una parte de mi supiese lo que necesitaba y hubiese salido corriendo en su búsqueda. A veces solo traigo algún adiós, porque una cosa es ser bueno y otra idiota.
Desde que aprendí a hacerlo me he dado cuenta de que el mundo da miedo, pero los paisajes son preciosos…y viéndolos aprendí que el trazo más mínimo puede joder un lienzo entero. Y ya que me voy a equivocar, al menos intento que quede bonito.
Así que eso hago. Todo va bien y fluye hasta que de repente no. Lo sufro, deja de afectarme, lo olvido, y vuelvo a enfrentarme a ello durante mil horas más hasta que quede bonito en forma de canción. 
Y es que si algo da escribir es una de las tristezas más cara jamás creadas y estoy aprendiendo a disfrutarla. Pido 2 minutos de silencio a cambio de hablar de ella… sólo hablar de ella. Con lo que cuesta callar al idiota. Con lo que cuesta encontrar a alguien que tenga tanto tiempo.
Amo la intriga y temo la incertidumbre, pero no voy a seguir dándole mérito al destino por cada acto que cometo, porque sé que lo que perdemos siempre regresa, pero suele tener un apellido nuevo, y me alegro, porque hay personas que no saben dar besos… pero más por no saber dar que por no saber besar. 
Que las señales sólo son las casualidades que necesitábamos encontrar y la suerte es simplemente la actitud con la que afrontes cada golpe. 
Somos muy de poner nombres bonitos, pero defíneme lo que significa amor y libertad porque te quiero, sabemos gritarlo todos.
Si es verdad eso de que los ojos son el reflejo del alma… creo aún más en que soy un agujero negro y que de mí no sale ni la luz que absorbo, supongo que por eso me brillan tanto… dicen, así que disfrútalo, porque últimamente sólo me da por mirar mapas y nubes. Pocas personas me han interesado tanto como para mirarlas durante horas creyendo poder absorberlas para que formen parte de mí y asi no poder librarme de ellas ni siquiera en un millón de años.
Nunca se me dieron bien las palabras… así que mirarte como un tonto es lo más bonito que te voy a saber decir.

sábado, 23 de marzo de 2019

Hay quien dice que de los errores se aprende pero, siendo sinceros, todos sabemos que no es así. Vemos la piedra y, no es que tropecemos, es que nos tiramos en plancha encima de ella, nos rasgamos la piel con sus esquinas y disfrutamos rebozándonos en el barro. Y cuando el universo, harto de nuestras desdichas, obra un milagro y le pone patas a esa piedra para que huya, corremos detrás, la perseguimos dejándonos la vida y el aliento en esa carrera estúpida, como estúpidos que somos.
Y al final, con tanta fijación por los tropiezos, empiezo a plantearme si no estaremos confundiendo la metáfora y sea el suelo el lugar perfecto para seguir avanzando. Que quizá el error sea pensar que la piedra es el error. Que quizá seamos nosotros los que hacemos tropezar a la piedra.
No lo sé.
Pero mientras sigamos dispuestos a cargar con ella, no podemos quejarnos y considerarla un obstáculo.

Mentiras de papel

¿No lo sabes? Los sentimientos que hacen latir más rápido el corazón están prohibidos aquí. ¿Que dices que no habías visto el cartel en la entrada?¿Qué has recorrido un largo camino para llegar aquí? Lo siento, pero es que no puedo dejarte pasar.[...] Sí, ya sé que a la tristeza la he dejado pasar y al dolor también, lo sé. Pero es que no puedo dejarte pasar, entiéndelo, perdería mi trabajo. Me pagan para que proteja a este corazón de sentimientos como ésos que están ahí sentados. Si realmente no pretendes irte deberías hacerles compañía.[...] Todos ellos dijeron lo mismo, pero al final, siempre se marchan, siempre.[...] Sé que tú no tienes intención de marcharte, pero entiende que este corazón sea escéptico, le han abandonado tantas veces esos sentimientos que ha decidido que ya no volverá a acogerlos.[...] Así que tú mantienes que eres para siempre ¿eh? No sé, no creo que consigas convencerme con esos argumentos. Fíjate bien, ¿ves quiénes están ahí sentados? La lujuria, la felicidad, el amor, el odio...[...] Sí, aun que te resulte extraño el odio también ha sido desterrado para siempre de éste corazón, pero es que hace que lata demasiado deprisa, y su dueño no quiere que nada perturbe esa paz que ha creado para él. Por cierto, aún no se tu nombre, así que dime, ¿cómo te llamas?

E N D L E S S

Mi cabeza en bucle lo hice lo mejor que supe 1 año despues na le suple no queda nadie ya que se preocupe o no duerma por mi llegue hasta donde me propuse aunque fuese a base de costumbre la unica fuerza que impulse a avanzar ser un automata evitar pensar buscar un problema y distraerse dejarse llevar ya no suena tan mal ahora que todo esta mal curando la herida con sal sudando o llorandote un mar quisiera explotar y saber lo que pasa aqui dentro tanto que contar que hasta yo me pregunto y me quedo en silencio, mirando el incendio el futuro ya no es ni de lejos la sombra de lo que parecia que era hasta ayer vi hacerse pequeño en un retrovisor el que quise y desaparecer el resto es historia tengo el dia tonto desde hace ni se ya un silencio incapaz de callar no deja siquiera que duerma y mi reflejo metiendose en ojos que parecen espejos llenos de vaho colores sin vida formando una imagen irreconocible me siento invisible la nada mas grande que existe el hueco que dejas al irte a mi lao.. si hice algo malo esta mas que pagao.. teoría del caos me cuesta seguir encontrando una excusa y palabras que puedan expresar esto en un rato la alarma sonara puntual yo sigo despierto… dicen que es temporal tengo el pecho cubierto de lluvia y viento el puto big bang latiendo cada vez mas roto, mas lejos cada vez mas dudas mas miedos perdiéndome a mi, los días, las ganas, los nervios

domingo, 13 de enero de 2019

Me ha llamado para decirme que todo error comienza al despegar los labios.
He colgado el teléfono porque el error comienza al desplegar los párpados.
Menuda inconsciencia no haberse fijado en las salidas de emergencia. Es evidente que en esta vida, o borras tú o te roban hasta el nombre. Era absurdo no haber pensando en una alternativa. Nadie siente como tú. Pero cada uno lo ha hecho.
¿Ves las marcas del desgaste cuando te has quedado sin frenos? ¿Creías que iba a cambiar?
Hay cosas que nunca cambian.
Y otras, en cambio, siempre pierden.
Se fue.
Se fue mucho antes de que te dieras cuenta.
Sólo te queda decir adiós.

jueves, 12 de abril de 2018

Ya no vuelvas

Ya no. Ya no vuelvas.  Déjame con esta náusea constante,  a sabiendas de que tu saliva envenenada se me repetirá toda la vida.  Déjame pelearme con la nostalgia en cada acera,  también a sabiendas de que el perdedor siempre seré yo.  La melancolía siempre gana.  La melancolía siempre hace retroceder como la más terca de las drogas,  como paliativo para miedo al futuro.  Mientras tanto,  seguiré desgarrando despedidas sobre la línea del tiempo, evadiendo los compromisos con la estabilidad, interrogando a la tristeza sin esperar la respuesta.  Dile que ya no vuelva.  Mi nostalgia siempre será patrimonio de tu boca.  Enemiga de la lógica, barricada en el camino.  Noches de exilio terrenal.  Así mi vida siempre será un poema inacabado,  un sueño por empezar, la caricia anárquica que despilfarra las ganas de rendirse,  los relojes escondidos cuando me pongo a pensar en ti.  Ya no. Ya no vuelvas.  Prejuzga si quieres esta distancia,  pero solo es instinto de supervivencia.  Mientras sigo tratando de entender el vacío,  cuando ayer fuiste mi infinito.  Mientras sigo tratando de hacer migas con el silencio,  cuando ayer solo escuché el eco de tus promesas.  Mientras él trata de conseguir que me olvides.  Dale ánimos de mi parte.  La poesía es un chivo espiatorio que delata mis retinas y ayer te contó que estaban humedecidas,  pero también te dijo en un arrebato de cobarde valentía "Ya no vuelvas".

domingo, 8 de abril de 2018

"me estás perdiendo"

Partamos de un principio: nadie le pertenece a nadie. Entonces alguien dice: “Me estás perdiendo”, con un ligero toque de manipulación infantil en el que el mensaje real es: “Si no obras como quiero, me voy”. Pronunciar palabras con una segunda intención para crear el clima que se desea en una relación es querer poseer y controlar al otro.
Pues bien, así como nadie le pertenece a nadie, tampoco nadie vino al mundo a hacer lo que tú quieres, y en consecuencia tú no naciste para hacer lo que el otro quiere. En estas condiciones, es el justo momento de partir; si el permanecer te hace perderte a ti mismo, no vale la pena el esfuerzo.
La frase anterior por instantes puede desbalancear la estabilidad individual. Alguien que pide que dejes de ser tú para seguir caminando juntos te lastima, presiona y controla. Observa esa situación desde fuera, y acepta el consejo que darías a otro pero para ti mismo: ámate, no pierdas la autoestima ni la certeza de que tú eres un ser valioso; no tienes por qué dejar de ser tú mismo.
Era tan aceptado este sistema de violencia que la mayoría ni percibía este intento de coerción. En tiempos pasados la frase era perfectamente aceptada, ya que culturalmente el “retener” o “poseer” era sinónimo de amor. Hoy, con la concientización de la violencia, ya no se la permite más. Cuando te cuidas, educas, valoras y amas, detectas fácilmente la violencia psicológica y la manipulación. Reconocemos que amar significa dejar ser, liberar de prejuicios y sentirse libre, pero al lado de otro ser tan valioso como tú.
La aceptación del otro tal y como es, es tu decisión. Dejar ir también lo es. Ahora, si optas por quedarte luego de esta frase, llegará el momento en que te mires al espejo y conforme transcurra el tiempo pienses: estamos acá, estamos juntos, ¿y dónde estoy yo? Observarás tus ojos y te dirás: “me estás perdiendo”.
Por eso, valórate tanto como para que jamás pierdas tu autenticidad, tus decisiones, tus sueños y tu propia manera de ser y hacer las cosas. Fluye, cambia de dirección o mantenla a tu antojo, reinvéntate, transfórmate. Si te piden “vuelve a ser tú”, “vuelve a ser la persona de antes”, abre bien los ojos: es señal de que te habla alguien que no te acompañó en el viaje que emprendieron juntos, no te vio. En ese caso, simplemente ama, pero deja ir. Cuando se deja ir lo que fue, llega a ti lo que corresponde, no mejor ni peor, simplemente diferente.

martes, 28 de noviembre de 2017

¿Mente o corazón? ¿Tú con qué te quedas? Una decisión demasiado difícil, ¿no crees? A veces esa batalla entre ‘lo que debo’ y ‘lo que quiero’ se convierte en un debate sin final. El problema es que, casi siempre, la persona perjudicada acabas siendo tú. Me enamoré y me dañaron, y aunque una parte de mí siempre me gritó que me alejase, la otra no podía dejarme hacerlo. Te dirán que busques el equilibrio entre ambos, pero sabes de sobra que eso no es tan sencillo. Así que piénsalo muy bien… si tuvieras que quedarte con uno… ¿Qué eliges?

martes, 24 de octubre de 2017

Suicidio a largo plazo

La tristeza se asienta en cada una de las células de su cuerpo, y no parece tener ganas de irse.
Corre por las calles, buscando algún lugar donde esconderse del dolor sin darse cuenta de que este viaja con él, escondido en su sombra.
No puede evitar pensar que no hace nada bien, que nada le sale a derechas... Y sus pies cogen un giro inesperado en un cruce cualquiera, tratando de huir de esos pensamientos que le rompen el alma.
Mete las manos en los bolsillos y se moja las manos de lágrimas. ¿Cuándo las guardó ahí?
Y, de pronto, se ve de nuevo en el lugar donde comenzó todo, en lo alto del oscuro y afilado precipicio.
Vuelve a dudar, como tantas veces ha hecho. ¿Tirarse y terminar con todo o seguir huyendo de su pasado?
Finalmente, y como hace siempre, se sienta con las piernas colgando y saca un cigarro de la chaqueta, encendiéndolo con el calor de sus emociones incendiarias. Mira la ciudad con desprecio y suelta el humo, tratando de esconder sus luces brillantes bajo la capa de ceniza y dióxido de carbono.
El dolor y la tristeza se asoman detrás de él, pero no terminan de acercarse. Le observan con lástima, preguntándose la razón de su propia existencia, y ni siquiera la misma soledad se atreve a estar a su lado.
Poco a poco, al ritmo que su cigarro se consume y el humo se pierde en el aire de la noche, se deja sorprender por un momento de dulce somnolencia, lejos del mundo, de su pasado, lejos de sí mismo.
Y, por solo un instante, se permite sonreír sin sentir el cadáver del amor presionando sus dientes.