viernes, 5 de julio de 2019

Souvenir de Nueva York.

Algunas personas son como las grandes ciudades, algo así como nueva york. Están llenas de rascacielos enormes, de parques, de sitios increíbles donde sacarse un millón de fotos y presumir de ello... hay turistas que incluso sueñan con poder ir, recorrer la distancia que haga falta, dejarse el dinero necesario con tal de estar allí. Tienen tanta ilusión por ir y visitarla que si fuera por ellos se quedarían para siempre, es como que hasta lo prometen. ¡No me iré jamás! no hay ningún sitio como tú... y así durante el tiempo que haga falta hasta que surge la oportunidad de ir El primer día es sencillamente magico, no para de fluir la ilusión entre ellos 2, la ciudad por creer que esa persona se quedará por siempre creyendo lo que dijo, y ese turista por haber visitado esa ciudad que tanto le encanta sin ni siquiera haberla visto antes, mas que por unas fotos y 4 comentarios. Se sienten tan unidos que hasta se ilusionan. Pasan los días y algo ha cambiado, ya no hay tanta magia entre ellos 2, la ciudad no tiene nada mas que ofrecer, puede que a las 7 de la tarde no ocurra nada en la quinta avenida, puede que a las 7 y 1 minuto empiece la historia de amor mas bonita que jamas habra, y puede que a las 7 y 2 minutos haya algun atraco en cualquier tienda, pero al fin y al cabo siempre tiene las mismas calles, las mismas zonas, los mismos sitios a los que ir.. El turista se da cuenta de que lo que realmente buscaba era desconectar de otro pueblo, que lo de allí sólo era para pasar unos días, se da cuenta de que solo le interesaba visitar central park, el empire state, y times square... lo demas le daba igual. Y seguramente hasta se agobiara por tanto trafico, tantas personas, tanto ruido... yo, se podria decir que estoy buscando a la turista que encuentre el encanto suficiente entre mis calles y avenidas.. saber como funcionan, como tratarlas, saber de las zonas que le pegan mil vueltas a esos sitios que viene a visitar todo el mundo, pero que nadie sabe que existen.

Pienso que el amor es algo así, el turista se va y la ciudad no puede hacer nada mas que quedarse quieta y esperar que en uno de esos cientos de aviones que llegan todos los días, esté el turista de su vida, alguien deseando perderse en tí.
Mientras tanto...., mientras tanto solo queda aguantar...., aguantar y no derrumbarse
porque cuando llegue ese persona, ese turista
¿Nos tiene que ver bonitos no?.

Brújulas sin norte que sólo saben de codesordenadas

Hay sitios increíbles en cada ciudad, sitios que parecen esconderse de todo el mundo hasta el punto en el que se piensa que ni existen, incluso para las personas que viven a unos minutos de ellos. Soy de esas personas que adoran descubrir caminos nuevos, pero que siempre acaban yendo por el mismo hasta el punto de preguntarse por qué no cambian las vistas… y creen que la solución debe ser continuar hacia delante. Pasé por el lado de uno de esos sitios durante años sin darme cuenta… resulta que la solución a querer encontrar algo nuevo estaba en el camino que recorría siempre, pero no sabía que estaba ahí. Quizá todo esté lleno de soluciones… pero primero tenemos que aprender a mirarlas. Eso me hace pensar que los trenes no pasan solo una vez, sino que se esperan a que estés preparado, a que te subas, y ya habra tiempo de partir. Un día me atreví a explorar, con el miedo a perderme entre tanto camino secundario sin señalizar, sin saber muy bien dónde me estaba metiendo, que podría pasarme cualquier cosa en un sitio donde no había más personas… Me encontré con mil ramas bloqueando el paso, mil insectos, mil baches… todo tipo de molestias que sólo animaban a dar media vuelta e irse porque no parecía estar yendo a ningún sitio, aquello no tenía final... Pero lo aguanté y seguí. Lo peor es que había llovido aunque hiciera sol… el camino se había vuelto más peligroso al llenarse de barro y charcos con los que no paraba de resbalar, sudar y mancharme de tierra. Acabé hecho un desastre… y todo por un sitio que no sabía si me iba a gustar, ni si existia. Al final llegué al centro de aquel lugar… completamente vacío, pero increíblemente bonito. Nada que ver con el caos que encontré para tener que llegar hasta el. Por un momento dejé de tener miedo a aquella soledad, y es más, me encantaba ser el unico con valor suficiente para enfrentarme a ella. Empezaba a sentir que no pintaba nada allí, yo estaba completamente sucio y no tenía mucho más que la sed de aventura como equipaje… pero creo que ese tipo de lugares valoran más a alguien dispuesto a acabar así, que a una cara bonita y sin despeinar. Al menos los que no están podridos por dentro. Terminé queriendome ir… y aunque siempre lo recuerde como un sitio precioso, no estaba hecho para quedarme alli por siempre. Tomé otro camino distinto al anterior, ya que no estaba dispuesto a pasar por lo de antes… el de salida parecía ser más sencillo, sin complicaciones y en línea recta… de nuevo con la incertidumbre de saber donde me acabaría llevando… le eché valor y seguí pese al cansancio y las heridas... Acabe donde siempre, donde antes de empezar esta aventura. Creo que deberíamos perderle miedo a entrar en caminos que no conocemos, por muy horribles que sean y por muy vacios que esten… eso no significa nada, pueden llevar a lugares que parecian no existir desde cualquier ventana de la ciudad. Estoy seguro de que los lugares mas bonitos no tienen caminos fáciles, sólo necesitamos caminar. Caminar por cualquier parte del mundo hasta encontrar una sola solucion… al fin y al cabo todos los caminos llevan a roma. Mi libro favorito dice que se sobrevive a todo, a todo menos a lo último… asi que no hay mucho que temer. Quien diga que perderse a proposito es cosa de locos no tiene ni idea sobre el amor… por cierto, llevo casi 4 minutos hablando de corazones.

jueves, 30 de mayo de 2019

Cigarrillos



Intento convencerme de que to va bien, que todo marcha pese a saber que nada de lo que quise me acompaña y mirame no se muy bien lo que me depara mañana solo se que son las 12 de otro dia que no acaba y es que me cansé de esperar de creer que por fin algo va a cambiar estoy sacando fuerzas de flaqueza y de veras que no sirve de nada ayer tenia claro mi futuro hoy busco algo por lo que avanzar Al menos siempre queda la esperanza de que encuentre el valor que falta para respirar y aunque nunca mas amanezca el sol desde mi ventana no impide que pueda ver la luna brillar estoy intentando mantener la fe me dijeron que es la que mueve montañas de momento me conformo con que haga sentir de nuevo a un corazon lleno de telarañas no termino de entender por que me cuesta aceptar que nunca fuí nada que haga lo que haga no habra nadie ya capaz de quitarme esta sensacion que me daña es otra noche en la que siento que estoy solo y solo voy a estar quizá la culpa es mía por soñar mas de la cuenta por creer que siempre será primavera en esta guerra mental que no me deja pensar con claridad apenas el dilema de crecer o de seguir siendo ese crio sin problemas y es que vaya donde vaya siempre van a estar detras de mi da igual donde me esconda se vuelve imposible huir y es que no encuentro forma o truco yo que surqué mares sin dormir la historia de otro idiota al que nunca se le se enseño a vivir..

jueves, 16 de mayo de 2019

I Don´t trust myself

Quizá sea verdad.
Quizá, pretendiendo alejarme del mundo, me alejé de mi pasado y me construí uno nuevo.
Pensé que sería más fácil, y al principio fue así. Sí, mis ojos se apagaron y mis sonrisas dejaron de ser sinceras, pero al menos no me dolía al respirar ni me pesaban los sentimientos a la espalda.
Desde entonces, sin embargo, las cosas han dejado de ser divertidas progresivamente.
Ahora me cuesta hasta recordar un instante cualquiera de hace uno o dos años, no digamos ya de mi infancia. Los rostros de mi pasado se han deformado en mi memoria, y a veces me sorprendo mirando fotos durante horas, preguntándome quiénes serán los pequeños que aparecen en ellas.
La cabeza me juega malas pasadas, me mareo, me caigo, o me quedo embobado durante horas mirando al infinito, como buscando la respuesta a una pregunta que ni siquiera he formulado. Ya apenas puedo dormir, acosado por sueños vacíos de pasados moribundos que, definitivamente, no puedo considerar míos. Me revuelvo, envuelto en sábanas empalagosamente cálidas que huelen a nada, muriéndome de frío en lo más profundo del infierno. Salgo a la calle con sudadera en pleno julio, o en manga corta en diciembre, y mi cuerpo, estable, niega las temperaturas que el termómetro marca.
Se me escapan los segundos, los minutos y horas, el tiempo se pierde en una enorme vorágine oscura y me deja con la amarga sensación de que no podré recuperarlo nunca, sin importar cuán rápido camine, tratando de ahorrar algún precioso segundo que, al final, siempre acaba cayendo al agujero.
Quiero llorar y, literalmente, no puedo; deseo enamorarme, pero mi corazón consume el sentimiento; ansío volver a confiar, pero la realidad no deja de ser cruel y destructiva. Y ni siquiera puedo sentir envidia de aquellos que lo ven todo en rosa, pues pronto veo que, mientras ellos caminan con los ojos cerrados, caen una y otra vez.
Durante un instante, siento la imperiosa necesidad de sentir algo, pero el instante que le sigue proclama que el anterior nunca existió, y mi memoria, corrompida por las promesas de no cargar con recuerdos dolorosos proferidas por mi corazón de hielo, le cree.
No importa cuántos años me queden. No importa si vivo hasta los cincuenta, los cien o los tres mil. Si solo recuerdo un mes de mi vida, no se me quitará de encima la sensación de estar muriendo joven.

martes, 26 de marzo de 2019

Agujeros negros que se disfrazan de pupilas

Por las veces que lo tuve y lo disfruté como quien no sabe que se va a marchar… aunque lo acabe haciendo de la noche a la mañana. Todo lo bonito tiene la puta manía de acabarse… y yo de escribir un Desaparece en el vaho que dejo en los cristales cuando lo hace. No sé para quién van dirigidos, pero siempre soy yo el que les acaba haciendo caso porque el recuerdo sigue visitandome.
Empiezo a pensar que esto de desaparecer es la única forma eficaz que tengo de aprender, siempre hacia un lugar que ni yo mismo sepa que exista, sin avisos para evitar seguirme. Y me guardo entre sábanas esperando no estropearme mientras esté fuera aunque dentro de ellas crea que no puedo estar más roto. Siempre que vuelvo noto que soy alguien completamente distinto. Como si una parte de mi supiese lo que necesitaba y hubiese salido corriendo en su búsqueda. A veces solo traigo algún adiós, porque una cosa es ser bueno y otra idiota.
Desde que aprendí a hacerlo me he dado cuenta de que el mundo da miedo, pero los paisajes son preciosos…y viéndolos aprendí que el trazo más mínimo puede joder un lienzo entero. Y ya que me voy a equivocar, al menos intento que quede bonito.
Así que eso hago. Todo va bien y fluye hasta que de repente no. Lo sufro, deja de afectarme, lo olvido, y vuelvo a enfrentarme a ello durante mil horas más hasta que quede bonito en forma de canción. 
Y es que si algo da escribir es una de las tristezas más cara jamás creadas y estoy aprendiendo a disfrutarla. Pido 2 minutos de silencio a cambio de hablar de ella… sólo hablar de ella. Con lo que cuesta callar al idiota. Con lo que cuesta encontrar a alguien que tenga tanto tiempo.
Amo la intriga y temo la incertidumbre, pero no voy a seguir dándole mérito al destino por cada acto que cometo, porque sé que lo que perdemos siempre regresa, pero suele tener un apellido nuevo, y me alegro, porque hay personas que no saben dar besos… pero más por no saber dar que por no saber besar. 
Que las señales sólo son las casualidades que necesitábamos encontrar y la suerte es simplemente la actitud con la que afrontes cada golpe. 
Somos muy de poner nombres bonitos, pero defíneme lo que significa amor y libertad porque te quiero, sabemos gritarlo todos.
Si es verdad eso de que los ojos son el reflejo del alma… creo aún más en que soy un agujero negro y que de mí no sale ni la luz que absorbo, supongo que por eso me brillan tanto… dicen, así que disfrútalo, porque últimamente sólo me da por mirar mapas y nubes. Pocas personas me han interesado tanto como para mirarlas durante horas creyendo poder absorberlas para que formen parte de mí y asi no poder librarme de ellas ni siquiera en un millón de años.
Nunca se me dieron bien las palabras… así que mirarte como un tonto es lo más bonito que te voy a saber decir.

sábado, 23 de marzo de 2019

Hay quien dice que de los errores se aprende pero, siendo sinceros, todos sabemos que no es así. Vemos la piedra y, no es que tropecemos, es que nos tiramos en plancha encima de ella, nos rasgamos la piel con sus esquinas y disfrutamos rebozándonos en el barro. Y cuando el universo, harto de nuestras desdichas, obra un milagro y le pone patas a esa piedra para que huya, corremos detrás, la perseguimos dejándonos la vida y el aliento en esa carrera estúpida, como estúpidos que somos.
Y al final, con tanta fijación por los tropiezos, empiezo a plantearme si no estaremos confundiendo la metáfora y sea el suelo el lugar perfecto para seguir avanzando. Que quizá el error sea pensar que la piedra es el error. Que quizá seamos nosotros los que hacemos tropezar a la piedra.
No lo sé.
Pero mientras sigamos dispuestos a cargar con ella, no podemos quejarnos y considerarla un obstáculo.

Mentiras de papel

¿No lo sabes? Los sentimientos que hacen latir más rápido el corazón están prohibidos aquí. ¿Que dices que no habías visto el cartel en la entrada?¿Qué has recorrido un largo camino para llegar aquí? Lo siento, pero es que no puedo dejarte pasar.[...] Sí, ya sé que a la tristeza la he dejado pasar y al dolor también, lo sé. Pero es que no puedo dejarte pasar, entiéndelo, perdería mi trabajo. Me pagan para que proteja a este corazón de sentimientos como ésos que están ahí sentados. Si realmente no pretendes irte deberías hacerles compañía.[...] Todos ellos dijeron lo mismo, pero al final, siempre se marchan, siempre.[...] Sé que tú no tienes intención de marcharte, pero entiende que este corazón sea escéptico, le han abandonado tantas veces esos sentimientos que ha decidido que ya no volverá a acogerlos.[...] Así que tú mantienes que eres para siempre ¿eh? No sé, no creo que consigas convencerme con esos argumentos. Fíjate bien, ¿ves quiénes están ahí sentados? La lujuria, la felicidad, el amor, el odio...[...] Sí, aun que te resulte extraño el odio también ha sido desterrado para siempre de éste corazón, pero es que hace que lata demasiado deprisa, y su dueño no quiere que nada perturbe esa paz que ha creado para él. Por cierto, aún no se tu nombre, así que dime, ¿cómo te llamas?