Ojalá alguien pudiese explicar ese momento preciso en el que el
despeinado esta casi perfecto. Para un despeinado común (la acepción que
todo el mundo conoce de despeinar: pelos fuera de su sitio habitual)
simplemente hay que remover la melena con ganas, con fuerza. Pero les
presentamos un despeinado revolucionario, totalmente renovado, con un
significado diferente que nunca habrían podido llegar a imaginar. La
clave de este innovador despeinado es hacerlo con cariño, como si
estuviese tratando con un amigo con el que has pasado por muchisimas
cosas geniales o tal vez no tanto pero en definitiva un amigo. Se
debería sentir como si te estuvieran dando un abrazo muy fuerte. Servirá
también como desahogo de todas las dudas acumuladas al menos durante
los últimos dos meses. Pero, cuidado, puede que decidir donde debería ir
cada pelo le acarree serios dolores de cabeza, como si no supiese cuál
es su papel o si lo que hace es moralmente correcto. Es probable que
después de confecionar el despeinado mas impecable del mundo no reciba
ni un solo agradecimiento por ello. Tal vez esto se deba a las razones
personales de otros, pero si es necesario plantarle cara al mundo por
amor propio y amor hacia su obra ha de hacerlo, sin importar las
consecuencias.
Por que aunque yo haya disfrutado de ese momento de suspense, puedo seguir plantándole cara al mundo o confeccionar mil despeinados más. Sólo depende de tu última jugada de cartas.