domingo, 18 de octubre de 2015

Melancholia

Te echo de menos.
Dios, cuánto te echo de menos...
Supongo que es una tontería, ¿verdad? Echar de menos algo que nunca he tenido, algo que tal vez ni siquiera existe en realidad... Menuda pérdida de tiempo.
Pero, créeme, no puedo evitarlo.
Nadie en su sano juicio elegiría la nostalgia si pudiera no elegirla, ni siquiera yo. Aunque, bien pensado, no sé si puedo considerarme un ejemplo de cordura.
El caso es que llevo una temporada así, al acecho, buscándote detrás de cada esquina, por las calles de Madrid, al subir las escaleras... Últimamente hasta te busco entre las líneas de todos los libros de la biblioteca.
¿Desesperado? Tal vez.
Pero es que te necesito, ¿sabes? Necesito tus abrazos, tus caricias, tus besos. Necesito el tacto de tu piel bajo mis dedos, la dulzura de tus sonrisas, el brillo de tu mirada. Por necesitar necesito hasta tus mohines, y tu fruncir de cejas, y que te rías de mí con cariño.
Se suponía que esto no me iba a pasar a mí. Que yo era demasiado frío, demasiado duro, demasiado egoísta como para caer en una trampa tan burda y antigua como esta.
Y, sin embargo, yo también he sucumbido, y ahora me pesa el corazón como si me lo hubieran llenado de piedras, y te echo tanto de menos...
Lo peor es que todo podría arreglarse si te encontrase.
Bastaría con un choque a la salida del metro, o unos minutos en el mismo ascensor, o una lluvia precipitada que te arrastrase a mi portal. Un simple golpe de viento que dejase caer a mis pies tus apuntes de Biología sería suficiente.
Solo necesitaría una oportunidad, una ocasión perfecta para empezar a ser “nosotros”, una excusa para cogerte de la mano y trepar hasta tus pestañas, y entonces nunca más volverías a ser una sombra que se deshilacha si la miro demasiado fijamente. Serías terriblemente real, un ser de carne y hueso imposible de ignorar.
Serías la perfección, mi perfección. Única e intransferible, solo para mí. Un hombro en el que llorar, unos labios contra los que estallar todas las noches, unos ojos en los que sumergirme durante una pequeña eternidad. Serías un millar de instantes que compartir.
Me encantaría poder ignorarlo, en serio. Amordazarme el alma y fingir que sigo siendo indestructible. Pero después de tanto tiempo mirando al resto del mundo por encima del hombro, siempre alejado, siempre solo, siempre en las sombras, creo que la vida me ha reblandecido el alma y no puedo evitar que me duela todo al pensar que tal vez nunca lleguemos a encontrarnos.
Si pudiera resignarme... Joder, ¡cuánto desearía saber resignarme!
Pero, ¿cómo puedo explicarle a mi corazón que ni siquiera sé si existes sin que se rompa en mil pedazos? ¿Cómo convencer a mis ojos de no buscar los tuyos en todo momento? ¿Cómo decirle a mis oídos que no van a encontrar tu voz entre el ruido de la gente?
No puedo, no sé asesinar mis esperanzas e ilusiones a sangre fría y seguir tranquilamente con mi vida.
Tendré que aprender a vivir con esto. Acostumbrarme a creer que me gusta, que me divierte buscarte y que el corazón se me acelere cada vez que siento el fantasma de tus suspiros en la nuca. Tendré que descubrir cómo echarte de menos sin que eso me descomponga en una montaña de polvo y ceniza de sabor amargo, cómo soñar contigo sin que tu inexistencia me destruya a cada instante.
Y lo conseguiré, sé que lo haré, aunque me lleve siglos.
Al final aprenderé a descoser amaneceres y encerrarlos entre mis sábanas para que ahuyenten el frío que desprenden tus ausencias. Y tal vez así, algún día, puede que logre olvidar que una vez eché de menos el restallido de un corazón ajeno y la caricia de unos dedos recorriéndome el alma.

jueves, 8 de octubre de 2015

Siento un horrible dolor en el pecho, angustia , dolor, estoy olvidando a como quererme a mi mismo.

Recopilación de insultos pt 1

Ojala te pudras, Ladrón, Niñato, a ver si te mueres y nos haces un favor , Hijo de puta, Inútil, Vagabundo, No sirves para nada, 

Mi día a día.

Todavía me sigo sorprendiendo de como mi madre en 1 minuto me puede trastocar de tal manera, para volverme a sentir un inútil que no vale para nada, aparte claro esta de insultos varios, jalones de camisa y ropa tirada a la basura, en fin.     
Supongo que ya estoy acostumbrado y estas cosas me parecen normal y a la orden del día.
Tengo que salir de aquí YA.

lunes, 5 de octubre de 2015

Otoño

Miro como si estuviese esperando y el resto dejase de importar
cerré cada puerta que se quedó abierta, si preguntan por mi diles que no está
hoy todo lo ajeno a mi piel me molesta, discuto con mi malestar
de nada me sirve gritar para que vengas a ayudar acabas peor que quien la necesita
tengo la suerte de que la suerte cada dia me esquiva y que siga
traga saliva, ni una puta pizca de casualidad va a tener lo que consiga
me mata pensar que quiza no soy tan buen en esto... a sabiendas que no hay nada mas que ofreceros... demasiado de noche para hacerle caso a criterio 
de que le sirvio hayar petroleo dinero y diamantes al hombre sediento, tras una semana perdido en mitad del desierto, y asi es que me siento, que pasen los dias mas ganas tendre de que el mundo me dure un almuerzo, lo prometo, no tiene sabor la victoria si se consigue sin esfuerzo
deshice los lazos creados por mi en el pasado que no me dejaban avanzar.. mi coraza pesaba, inclinó mi cabeza y mi vida.
aquí no te sirve rezar, somos la presa y dios salió de caza, cada segundo que pasa resulta el doble de mortal
miro el espejo y no hay dudas, digo conmigo no creo en que puedas, que tal si cuidas mas a quien te quiso de verdad y en vez de pirarte al cagarla te quedas.. no ayuda otro dia de ausencias, de amores de urgencia, se ruega preservar la poca armonia que queda en lo que queda de esta lugar
me da por pensar y se libra dentro de mi cuerpo la tercera guerra mundial, pero la se llevar, .igual que no afecta a la vibora su veneno y es letal
todo esta fatal, al menos hasta donde alcanza mi vista… luego se despierta y no hay ruinas tan solo un techo que limita, oprime mi pecho, mi cuarto el final de un agujero negro, yo los restos de alguna galaxia suicida…
estare por la primera fila cuando el cielo vaya a estallar, siempre odié las putas despedidas
a veces me pierdo y ni a mi me he querido avisar.

sábado, 3 de octubre de 2015

Insomnio con delirios.

El universo está en constante expansión y con ello sus dimensiones, en nuestro realidad conocemos
la altura, la anchura y la longitud, las tres dimensiones del espacio que con el tiempo dan un total de 4 dimensiones observables.
No podemos viajar en el tiempo, ya que nuestro planeta es siempre lineal y hacia delante, no lo conocemos de otra forma.
Hubo un hombre hace ya unas décadas, que tomando medidas con su telescopio, demostró que la expansión del universo ahora es mas lenta que hace mil millones de años, esto lleva a la teoría de que la expansión no es infinita.
Imagina que estiras una goma elástica, cuando no puedes tirar mas de ella, la sueltas y esta se contrae, se comprime de nuevo, esta es la teoría del big crunch, según la cual la expansión en algún momento revertirá la marcha hasta que todos los elementos que conforman el universo y toda la materia se comprima en una singularidad espacio-temporal
Lo que quiero decir con esto amor, que el tiempo como lo conocemos ocurrirá justo del revés y volveremos a vivirnos, de fin a principio, de la ultima caricia de despedida, a la tímida primera, de la amarga soledad, a la agridulce ignorancia de tu existencia, de la luz en el túnel, a la oscuridad de nuestro cuarto.
Hay tantas cosas que no hemos vivido aun.
Hay quien ofrece que la teoría del universo es filante y dice que después del big crunch, tendrá lugar un nuevo big bang y no se cuantas posibilidades nos presenta la física cuantica, de que todo vuelva ocurrir según está pasando.
Pero de verdad espero, que todas las mariposas den entonces todos los aleteos que han hecho falta, para que estemos aquí y ahora.


domingo, 12 de julio de 2015

Nada más que prometerme

Soy así lo reconozco, preso de mi orgullo 
perdí tanto y ni lo busco, me ofusco 
cuando pierdo la esperanza, es a menudo 
y me refugio en folios blancos, donde aguanto el llanto 
y plasmo mi enemistad con el mundo 
y receto rap a cada hora para quien llora de más, 
y más ahora que este corazón no me perdona 
y no hay doctora que lo cure, 
que me jure que funciona con la fuerza de sus besos 
y no de esos que se cansan y traicionan. 
Cuando te quiera no me debas nada, 
demuestra con hechos lo que sientes sino quédate callada. 
A cada madrugada escribo y me relajo 
si me olvido de ralladas del motivo 
que me falta en esta cama. 
Y pido sólo una tía que me quiera tal cual, 
será imposible, quizás no deba de estar esperando, 
trato de pensar de vez en cuando que no necesito 
al lado a nadie que me entienda, pero yo sólo me engaño. 
Soy lo que pienso y lo que escribo, 
he aprendido a no confiar 
a pensar bien lo que digo 
¡a contar a los amigos con los dedos de la cara! 
a no hacer nada que me lleve a la nostalgia 
de los fallos cometidos. 
Hago música porque me sale, 
porque me vale y porque vale de diario 
y en él pago cada noche, es la clave 
de que me mantenga fuerte 
y de que marche cada vez que necesito 
sus páginas con mis frases. 
Intento ver el lado bueno lo prometo, 
el destino no lo pone fácil, para mi es un reto, 
pensar que todo va a salir bien cuando no 
tengo ni un motivo, pero sigo, 
mi coraje es mi amuleto. 
A veces siento que no hay nada que hacer, 
sólo quedamos yo y mi fe, pero tan fuertes como siempre. 
¿Y quién no ha escrito en un papel lo que sentía? 
Y qué manía cada día que intenté cambiar mi suerte. 
Ahora sé de qué padezco, 
sé lo que merezco y lo que siento, 
sé que lo que ofrezco no es mi tiempo, 
sé que es raro no ser como el resto. 
Me rallo si te fallo pero no huyo no yo no soy de esos, 
me arrepiento de tanto, pero que tonto, si no puedo 
cambiar el pasado paso hasta de hacerlo, 
prefiero ser yo mismo, no voy a cambiar mi rumbo 
y si me hundo saldré a flote, no pienso reconocerlo. 
Voy a dejar todas mis ganas apartadas, 
quizás alguien reviva de esta ceniza en las llamas, 
dejé de esperar llamadas que no llegan 
y condenan al olvido hasta la prueba porque 
quema no ser nada. 
Somos el humo de tu último cigarro, 
el culo de esta botella que en mi mano refleja 
la tristeza de no verte aquí a mi lado 
y que ya no queda tiempo pa' olvidarnos. 
No tengo nada más que decirme y sigo firme, 
nada más que prometerme que ser fuerte 
y que soy libre para ser lo que desee, 
que la vida es un regalo y aunque no esté acompañado 
pienso llevarla con ganas, sólo se vive una vez. 
Y que debes valorarte para que lo hagan después, 
y saber que a veces ganas y otras debes de perder, 
y aprender de los errores y no volver a caer 
otra vez en esa trampa y en sus armas de mujer.