jueves, 4 de junio de 2015

Healers

Escucha.
¿No oyes, en la distancia, suave, frágil, el preludio de una tragedia? Es el dolor que se aproxima de violines rodeado.
Respira.
¿No hueles, flotando en el aire, un aroma de singular e inexplicable belleza? Eso es amor. Amor que se transforma en odio.
Saborea.
¿No notas que todo sabe, repentinamente, salado y dulce a un tiempo? De lágrimas derramadas se trata.
Observa.
¿No ves, a lo lejos, las nubes negras creciendo, arremolinándose, preparadas para llover sobre la tierra? Es el anuncio de una tormenta que pretenderá ocultar un débil llanto.
Siente.
¿No notas el gélido y profundo vacío en su pecho y ojos? Son los escombros de un corazón que explosiona para no ser reconstruido.
No procures no mirar, pues vas a hacerlo de todas maneras. Es una imagen demasiado bella, efímera, trágica, como para apartar la mirada. No quites, pues, tus sentidos de ella. Disfrútala, súfrela, siéntela, y trata de recordarla.
Eso que notas, esa horrible sensación que ahora horada tu alma, es lo que habrás de aprender a curar en los demás, pues estás condenado, como yo, a ser feliz únicamente cuando cargues las tristezas que otros debieran sentir.
Pues, amigo mío, nosotros no tratamos cuerpos sino almas.




'-Por favor, no me dejes solo...
-¿Decías?
-¿Qué? No... Nada...'

No hay comentarios:

Publicar un comentario