Me ha llamado para decirme que todo error comienza al despegar los labios.
He colgado el teléfono porque el error comienza al desplegar los párpados.
Menuda inconsciencia no haberse fijado en las salidas de emergencia. Es evidente que en esta vida, o borras tú o te roban hasta el nombre. Era absurdo no haber pensando en una alternativa. Nadie siente como tú. Pero cada uno lo ha hecho.
¿Ves las marcas del desgaste cuando te has quedado sin frenos? ¿Creías que iba a cambiar?
Hay cosas que nunca cambian.
Y otras, en cambio, siempre pierden.
Se fue.
Se fue mucho antes de que te dieras cuenta.
Sólo te queda decir adiós.
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